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Altos Directivos · Barcelona

Asesoramiento laboral para altos directivos

Acompaño a altos directivos en decisiones que suelen concentrarse en momentos de especial responsabilidad: acceder a un nuevo puesto, asumir funciones en los órganos de administración, ordenar una relación laboral previa o preparar la salida. El primer paso es identificar qué vínculo jurídico describe realmente las funciones; el nombre del cargo, por sí solo, no lo determina.

No todo cargo directivo es alta dirección

La relación laboral especial de alta dirección se reserva a quienes ejercen poderes inherentes a la titularidad jurídica de la empresa y relativos a sus objetivos generales, con autonomía y plena responsabilidad, limitadas por las instrucciones directas de la persona o de los órganos superiores de administración de la empresa. Así la define el Real Decreto 1382/1985. Por eso, títulos como «director», «CEO» o «gerente» no bastan para aplicar este régimen.

Analizamos el trabajo efectivo: qué decisiones adopta la persona, qué margen de actuación tiene, a quién reporta, qué poderes se le han delegado y cómo se integra en la organización. Si las funciones no encajan en la definición legal, puede corresponder una relación laboral ordinaria, aunque el puesto tenga una gran responsabilidad o una retribución elevada. Una clasificación correcta ayuda a negociar las condiciones adecuadas y a evitar sorpresas cuando la relación termine.

Negociar la incorporación y el contrato

Antes de incorporarte, conviene que el contrato describa con claridad las funciones, el ámbito de decisión, las facultades delegadas, la dependencia del órgano de administración y la duración. La norma exige que el contrato de alta dirección se formalice por escrito e incluya, como mínimo, la identificación de las partes, el objeto, la retribución —con sus distintos conceptos— y la duración.

La retribución puede combinar salario fijo, bonus por objetivos, incentivos a largo plazo y beneficios en especie. Es importante precisar cómo se miden los objetivos, cuándo se devenga y paga cada concepto, qué sucede si el ejercicio se cierra antes de tiempo y cómo se liquidan las cantidades devengadas y no abonadas a la fecha de extinción de la relación. También revisamos exclusividad, confidencialidad, permanencia y no competencia posterior: estas cláusulas pueden limitar tus opciones futuras y requieren una redacción y una compensación acordes con su alcance.

La relación laboral anterior: suspender o sustituir

Si ya trabajas en la misma empresa —o en otra de su grupo— y pasas a ejercer funciones de alta dirección, el artículo 9 del Real Decreto 1382/1985 exige formalizar el nuevo contrato y especificar qué ocurre con la relación laboral común: puede quedar suspendida o ser sustituida por la relación especial. Si el contrato no lo especifica, la norma presume la suspensión. La sustitución también está sometida a una regla temporal específica, por lo que conviene revisar la fórmula antes de firmar.

Cuando la relación común queda suspendida, al extinguirse la relación especial existe, con los límites previstos legalmente, la posibilidad de reanudar la relación de origen. Hay que revisar por separado preavisos, excedencias, pactos de exclusividad o no competencia, posibles conflictos de interés y cualquier acuerdo de salida.

Extinción de la relación de alta dirección

La relación de alta dirección puede terminar por decisión de la persona directiva, por desistimiento de la empresa, por despido disciplinario o por otras causas. No son vías intercambiables: cambian la comunicación exigida, el preaviso, las consecuencias económicas y las posibilidades de impugnación. El régimen especial contempla, por ejemplo, un preaviso para la dimisión y un procedimiento específico para el desistimiento empresarial; el contrato puede regular aspectos relevantes dentro de los límites legales.

Antes de aceptar una propuesta de salida, revisamos la causa comunicada, la fecha de efectos, el preaviso, la indemnización pactada o legal, los bonus y comisiones pendientes, los incentivos diferidos, las acciones u opciones, las vacaciones y los pactos que seguirán vigentes. También hay que coordinar el fin de la relación laboral con un eventual cese como administrador o consejero. Los plazos para reclamar pueden ser breves; conviene conservar la documentación y pedir una revisión cuanto antes.

Asesoramiento continuado durante la relación de alta dirección

En una relación laboral de alta dirección, los contratos, anexos y modificaciones de condiciones, así como las decisiones sobre funciones, retribución, nombramientos y ceses, pueden producir efectos jurídicos y económicos relevantes. Por eso, conviene analizar cada documento en su contexto y antes de formalizarlo: no solo por su contenido aislado, sino también por cómo encaja con el contrato inicial, los acuerdos posteriores y la realidad de las funciones desempeñadas.

El seguimiento jurídico durante toda la relación permite revisar los cambios cuando se plantean, documentar adecuadamente las decisiones y valorar sus efectos antes de formalizarlas. Puede abarcar la revisión periódica del contrato y sus anexos, las modificaciones de condiciones, las decisiones sobre funciones y retribución, los nombramientos, los ceses y los acuerdos de salida. Así se mantiene una visión completa de la relación y se pueden abordar de manera ordenada las cuestiones que requieran aclaración o negociación.

Documentación útil para empezar a trabajar

  • Oferta, contrato de alta dirección y anexos
  • Contrato laboral anterior y documentos sobre su suspensión o extinción
  • Descripción del puesto, organigrama y poderes delegados
  • Políticas de bonus, objetivos e incentivos a largo plazo
  • Carta de desistimiento, despido o propuesta de salida y sus fechas
Contenido informativo general, no asesoramiento jurídico individual. Los plazos y las opciones deben valorarse con la documentación y los hechos concretos.

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Preguntas frecuentes

¿Basta con tener el título de director o CEO para ser alto directivo?

No. La calificación depende de las funciones efectivas, los poderes ejercidos, la autonomía y la responsabilidad, no solo del título del puesto. Conviene contrastar el contrato con la realidad del trabajo.

¿Se suspende mi contrato laboral anterior cuando paso a alta dirección?

Si la promoción se produce en la misma empresa o en otra del grupo, el contrato debe indicar si la relación común se suspende o se sustituye por la especial; si no lo indica, la norma presume la suspensión.

¿Desistimiento empresarial y despido disciplinario son lo mismo?

No. Son vías distintas y tienen requisitos y efectos diferentes sobre la comunicación, el preaviso, la indemnización y la impugnación. La decisión debe revisarse junto con el contrato y la documentación.

¿Qué documentación conviene conservar si me comunican la salida?

Guarda el contrato y sus anexos, las nóminas, los planes de bonus e incentivos, las comunicaciones sobre objetivos, la carta recibida y cualquier propuesta de acuerdo. Los plazos pueden ser breves, así que es recomendable revisar las fechas cuanto antes.

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