1. Cuida primero tu salud
El acoso afecta al sueño, al ánimo y al cuerpo. Consultar con tu médico o un profesional de salud mental no es una debilidad del caso: es lo prioritario, y además genera documentación útil.
Si necesitas una baja, la valoración corresponde al personal sanitario. Desde el punto de vista jurídico, puede ser relevante que el origen laboral quede reflejado.
2. Escribe una cronología
Anota fechas, hechos, palabras textuales cuando las recuerdes, personas presentes y cómo te afectó. Hazlo cerca de los hechos y de forma objetiva. Una cronología clara convierte una sensación difusa en un relato comprensible.
Conserva correos y mensajes que hayas recibido legítimamente. No accedas a cuentas o documentos ajenos ni difundas capturas en grupos o redes.
3. Conoce el protocolo de tu empresa
Todas las empresas deben tener procedimientos frente al acoso sexual y por razón de sexo, y muchas los tienen también para el acoso moral. Lee quién gestiona el canal, qué confidencialidad garantiza y qué plazos prevé.
Activar el protocolo deja constancia y obliga a investigar. Puede ser útil contar con asesoramiento antes de presentar la denuncia interna, para que sea clara y completa.
4. Valora las vías externas
La Inspecció de Treball de Catalunya puede actuar ante riesgos psicosociales. La vía judicial permite reclamar la tutela de derechos fundamentales o, en casos graves, solicitar la extinción del contrato con indemnización. En supuestos muy graves existe también la vía penal.
No abandones el puesto sin asesoramiento: puede perjudicar tus derechos. Esta guía es información general y no sustituye una valoración de tu situación.
Preguntas frecuentes
¿Puedo grabar una conversación en la que participo?
Es una cuestión con matices legales y prácticos. Consúltalo antes de hacerlo o de usar una grabación.
¿Qué pasa si quien me acosa es mi superior?
El protocolo debe prever canales alternativos. La empresa es responsable de proteger a las personas trabajadoras.